¿Qué hay que hacer si no puedes pagar la hipoteca?

Hoy en día no es raro tener problemas económicos. Cada vez hay menos trabajo, y las prestaciones sociales se están recortando, por lo es muy común tener problemas para pagar la hipoteca.

La hipoteca debería ser el último pago al que dejamos de hacer frente. Por eso, si tienes problemas económicos y tienes otros préstamos, deja primero de pagar esos y paga la hipoteca.

Una vez que tienes claro que tienes problemas económicos, lo siguiente es elaborar un plan de gastos, de manera que una vez que has cubierto las necesidades básicas, todo el dinero que quede sea para pagar la hipoteca.

Nunca dejes una cuota sin pagar. Aunque no la puedas pagar entera, aporta siempre algo de dinero. De esta forma evitas acumular cuotas, lo que haría que el banco iniciase un procedimiento judicial contra ti, y además así ven que tienes interés en pagar.

Si los problemas económicos se alargan en el tiempo, es más que probable que ni siquiera con los consejos que te he dado puedas pagar la hipoteca. Por eso, es hora de que trates de buscar otras fuentes de ingresos alternativas.

Si no es posible, el siguiente paso es hablar con el director de tu sucursal y exponerle tu problema. Los bancos tienen miles de casa en propiedad que cada día valen menos y que no pueden vender, por lo que lo normal es que colaboren para encontrar una solución.

Es probable que en su momento el banco te obligase a firmar algún seguro contra impagos. El director de tu banco es que te tiene que decir si lo tienes o no y los trámites que hay que seguir para que el seguro pague tu hipoteca.

Si no tienes seguro, y de ninguna manera vas a poder pagar la hipoteca todos los meses, hay una fórmula, por la cual  durante uno o dos años sólo pagas intereses. Esto hace que pagues menos todos los meses, aunque la hipoteca se alarga y al final pagas más. De todas maneras, es una de las mejores soluciones.

¿Aun así no puedes pagar? Entonces estás en una situación complicada, y una solución a la desesperada sería la reunificación de deudas. En pocas palabras, hay empresas que te reunifican todas las deudas y pagas una cuota menor, pero a cambio de pagar durante más tiempo.

La reunificación de deudas es una mala solución, y que yo sólo te aconsejo si estás seguro al 100% de que vas a poder pagar las cuotas y que tu situación económica va a mejorar a medio plazo, ya que la consecuencia de esta reunificación es pagar muchísimo más por la hipoteca.

En el caso de que no encuentres ninguna solución, lo mejor es que te reúnas con un abogado cuanto antes y le expongas tu situación. Él te asesorará sobre los pasos a seguir, e incluso puede remitir algún escrito al banco para iniciar de nuevo las negociaciones, o si esto no es posible, para que el embargo de la casa no te deje con más deudas.

¿Sabes cuánto vas a pagar por tu Hipoteca?

Cuando pedimos una hipoteca, el banco nos lo pone todo de color de rosa, y nos remarca lo fácil que va a ser hacer frente a la cuota mensual, pero nunca nos cuenta lo que en realidad nos va a costar pagar la hipoteca, ya que ésta tiene una serie de costes que rara vez nos explican.

Empezando por el principio, muchos bancos nos cobran una comisión de apertura que está alrededor de 1% de la cantidad que hemos pedido. Por si pedimos poco dinero, los bancos suelen cobrar un mínimo de 700€.

Otro de los costes ocultos es el del tasador, que es el que calcula el valor de la vivienda, sobre el cual el banco nos dará un máximo del 80%, que es la cuantía máxima de hipoteca que podemos pedir. El trabajo del tasador cuesta otros 250€, más o menos.

Después vienen los impuestos que debemos pagar por la compra de la vivienda y la escritura pública ante notario. Por experiencia personal, pueden irse a los 6.000€ o incluso más, dependiendo del valor de la casa.

Aún no hemos entrado en nuestra casa y ya hemos gastado unos 6.100€ (esta cifra será mayor o menor dependiendo de la cuantía de la hipoteca y del valor de la casa) Pero si piensas que ahora ya sólo queda pagar la hipoteca estás equivocado.

La Ley Hipotecaria exige que la casa cuente con un seguro de incendios, que al menos cubra el valor de la hipoteca. Así, si la casa se incendia, el seguro se hace cargo de la hipoteca y el banco no pierde su dinero.

Por supuesto, los bancos no se conforman con este seguro, y en lugar de exigirnos un seguro de incendios, nos cuelan un seguro de hogar. Suma otros 200-300€ a la cuenta final, y ahora deja un espacio libre para el seguro de vida.

El seguro de vida no es obligatorio, pero sin él el banco no te da la hipoteca, y si lo hace ésta se encarece muchísimo. Por eso, te obligan a firmar un seguro de vida, normalmente con su aseguradora. La cuantía es, como mínimo, lo que te queda por pagar de hipoteca.

Algunos bancos, para ganar más, te hacen pagar el seguro de vida de una vez. Esto quiere decir que si la hipoteca es de 25 años, tienes que pagar las 25 anualidades del seguro de vida en un solo pago.

Seguro que ya estás mareado, ya que aún no has pagado el primero recibo y te das cuenta de que la hipoteca va a ser más cara de lo que pensabas. Llegados a este punto te recomiendo que te sientes, porque hay que seguir pagando.

Y es que aprovechando la situación actual, en la que ningún banco concede hipotecas, si quieres una te tendrás que vincular al banco. Ahora no se conformar con los dos seguros, sino que piden que domicilies la nómina, contrates una tarjeta, un plan de pensiones, un depósito, etc.

Así, hay bancos que para concederte la hipoteca te piden que contrates hasta seis de sus productos. Si no lo haces el interés es tan alto, que ni siquiera te puedes plantear pedirla, así que te toca pasar por el aro.

Para terminar, me gustaría deciros que no pretendo desanimarte. Lo que quiero es que tengáis en cuenta todos los pagos a los que hay que hacer frente al pedir una hipoteca para que hagáis vuestras cuentas y veáis si la hipoteca es viable o no.

Como pedir una Hipoteca

Cuando vas a pedir una hipoteca tienes que seguir una serie de pautas para que al final te la concedan y además a ti la hipoteca te salga lo más económica posible. A continuación te damos algunas de esas pautas.

Tal y como está el mercado actual, lo primero que tienes que saber si vas a pedir una hipoteca es que te van a pedir un aval. Da igual si tu nómina o la de tu pareja son altas, ya que ahora los bancos no se fían.

Por eso, si quieres pedir una hipoteca deberías tener otra propiedad que haga de aval. Otra solución es que un familiar te avale con su casa o con cualquier otra propiedad, pero no te lo recomiendo, ya que si llega un momento en que no puedes pagar, tu familiar se va a quedar sin su propiedad.

Una vez que tenemos claro que hoy sin aval no hay hipoteca, lo siguiente es conseguirla una hipoteca lo más barata posible. Para ello, deberías comenzar por pedir información en el banco en el que tienes tu nómina, las tarjetas o incluso algún seguro. Cuanta más vinculación tengas con el banco, más fácil te será presionar para que te den una hipoteca barata.

No debes quedarte en tu banco habitual, y debes pedir información en todas las oficinas físicas que tengas cerca de casa. Por supuesto, a la vez tienes que hacer lo mismo en todos los bancos online que conozcas.

El objetivo es tener cuantas más ofertas mejor para poder decidir y ver qué banco nos ofrece la hipoteca más barata. Años atrás estas ofertas te servirían para presionar y que un banco mejorase las condiciones del otro, pero en la actualidad eso no va a suceder.

Que no te preocupe perder tiempo buscando la mejor oferta, ya que va a ser tiempo mejor empleado de toda tu vida. Ten en cuenta que un decimal en el diferencial se traduce en miles de euros a lo largo de la vida de la hipoteca.

La cláusula suelo de las hipotecas

Cuando se negocia el préstamo de una vivienda se establecen algunas condiciones o cláusulas que deben cumplirse durante toda la amortización de la hipoteca. Debido a que estas cláusulas van a decidir en muchas ocasiones que precio vas a pagar por tu hipoteca mensualmente es necesario conocer cuáles son y a qué hacen referencia, por esta razón no nos debemos dejar por la euforia de la compra de una vivienda y debemos revisar todas las condiciones.
Una de ellas es la conocida como cláusula suelo o interés mínimo, aunque también tiene otros nombres como límite de variabilidad en otro tipo de préstamos. Esta cláusula del contrato estipula cual es el porcentaje mínimo que se va a aplicar a las cuotas de la hipoteca.

La razón por la que debemos estar pendientes de cual es este límite es que en ocasiones puede ocurrir que el titular del préstamo pague más dinero del que realmente debería reembolsar, sin poder beneficiarse de las bajadas del índice utilizado de referencia, que suele ser el Euribor más un porcentaje diferencial a negociar con la entidad bancaria que concede el préstamo. En el caso de que el Euribor más el diferencial sea inferior al porcentaje de la cláusula suelo se pagará este último y por tanto más dinero que el que se debería pagar si no existiera esta norma.

En el lado opuesto se encuentra la llamada cláusula techo, en la que se propone un porcentaje máximo al que puede llegar el índice de referencia. Se recomienda revisarlo, ya que no suele afectar demasiado, pero si es demasiado alto esta cláusula proteccionista no servirá de nada.

En el caso de tener una tasa de interés demasiado elevada, se recomienda negociarla con su entidad bancaria, siempre antes de la firma del contrato.
Estas cláusulas en principio son legales, ya que el cliente las ha aceptado y las ha firmado, por lo que es muy importante que quien vaya a firmar el préstamo esté al tanto de cual son los porcentajes incluidos en su contrato. En algunas ocasiones, y ya hay sentencias a favor de los clientes, estas cláusulas no habían sido revisadas a la firma del contrato y presentaban unos valores demasiados altos en comparación a los que había en el mercado en el momento, produciéndose un beneficio extra para el banco y una no protección de los titulares del préstamo.

El problema de la cláusula suelo: demandas y sentencias.
En la actualidad, debido a la crisis en la que se ve afectada España, son muchas las personas que pagan más de lo que deberían por este tipo de cláusula, y es que, el índice del Euribor se encuentra en niveles impensables para muchos de los clientes que firmaron una hipoteca hace unos años. La firma de esta cláusula hace que paguen como tipo de interés el estipulado en el contrato, y no el que realmente presenta el Euribor en estos momentos.

Por esta razón, existen grupos organizados afectados por esta cláusula que están llevando a los tribunales a los bancos. Su razón es que consideran esta práctica como abusiva, y según la ley este tipo de condiciones deben ser eliminadas del contrato. Las sentencias que han salido hasta este momento han fallado a favor de los clientes, que a partir de este momento se les ha eliminado dicha cláusula y se les debe devolver con carácter retroactivo todo el dinero que han pagado de más durante el tiempo que ha estado activa esta cláusula.

Si no conoces si te encuentras pagando más de lo que debes, lo mejor es que revises tu hipoteca, en ella existe un apartado donde se estipulan todas las condiciones financieras del préstamo. Una de ellas será algo similar a “el tipo de interés ordinario resultante de lo anteriormente pactado no podrá ser nunca inferior a…”. Viendo este tipo de interés marcado, basta con informarse de cual es el tipo de interés que le están cobrando en su hipoteca (puede verlo en los recibos que paga mensualmente) y a que nivel se encuentra el índice utilizado en su préstamo en ese momento o en el momento en el que se revisa la hipoteca (suele ser anualmente o semestralmente).

Es muy importante revisar esta cláusula pues por ella hay familias que están pagando hasta 5.000 euros anuales de más, dinero que va directamente a los bancos.

En el caso de ser uno de los afectados por dicha cláusula se recomienda, primero acudir a la sucursal donde se pactaron las normas del contrato, y si no te dan una solución, inscribirte en una de las asociaciones que están promoviendo esta reivindicación, por ejemplo, ADICAE. En ella, mandando la información pertinente, te ofrecerán el material necesario para conocer a que te enfrentas y poder realizar una demanda conjunta con otras personas que están en tu misma situación.

La tasación del piso para pedir una hipoteca.

Uno de los pasos a la hora de comprar una vivienda por la que hay que pedir una hipoteca, es realizar una tasación de la casa. Este paso es un requisito obligatorio y puede afectar muy notoriamente a la hora de pedir y negociar el préstamo hipotecario.

¿Qué es una tasación? En general, una tasación es una valoración de un objeto, en este caso nos referimos a las viviendas, o sea, estamos en el mundo de las tasaciones inmobiliarias. La tasación da, con un número dinerario, el valor que tiene un inmueble específico teniendo como referencia la oferta y la demanda que exista en ese momento.

Debido a que las tasaciones inmobiliarias son un requisito, debe seguir unas normas estipuladas y tienen efectos jurídicos. El cumplimiento de estas normas establecerá un valor de inmueble válido. Dichas decisiones y valoraciones son realizadas por sociedades de tasación que deben estar homologadas y están supervisadas continuamente por las autoridades del Banco de España. Dichas sociedades están formadas por arquitectos o arquitectos técnicos con conocimientos específicos en la tasación de bienes inmuebles.

Normalmente, el valor de tasación es el valor de mercado, a no ser que el inmueble tenga algún tipo de restricción por protección oficial. Si se encuentra en ese caso, la tasación será  el máximo legal.

Qué es el valor de mercado y cómo se calcula.

El valor del mercado es el valor que se espera recibir por un inmueble en situaciones normales a la fecha indicada. Se supone que tanto el comprador como el vendedor de dicha transacción actúan de manera libre.

Existen distintos métodos para calcular el valor del mercado, tanto de los bienes inmuebles como de cualquier otro:

  • Método de comparación. Es el más utilizado y como su propio nombre indica se trata de comparar el bien con otros que presenten unas características similares y que conozcamos ya su valor. Para utilizar este método son necesarios 6 inmuebles con los que poder comparar a los que se asignará un coeficiente según sean o no similares al que se quiere tasar. Después de realizar estas operaciones se obtiene un precio por metro cuadrado del inmueble a tasar.
  • Método residual. Es el utilizado en el caso de no encontrar los suficientes inmuebles para la comparación. En este caso se calcula el valor del inmueble en el momento en el que era nuevo y se restan en gastos los desperfectos y el uso para llegar  al estado en el que se encuentre en ese momento.
  • Método de capitalización. Esta forma es utilizada normalmente para la valoración de grandes negocios. Se actualiza a la fecha en la que se quiere realizar la tasación el valor que tenía anteriormente, a través de fórmulas económicas y matemáticas.
  • Método del coste. Cuando se utiliza este método es necesario utilizar otro complementario. Se trata de calcular el coste que tendría reponer o reemplazar el inmueble.

Para poder realizar la tasación los expertos se deben trasladar al lugar donde se encuentra la vivienda para cerciorarse de que todos los datos de que dispone son correctos, incluido su conservación y el uso que se le da al mismo.

Factores que se tienen en cuenta a la hora de realizar una tasación.

  • Las tasaciones pueden ser muy subjetivas, por eso los expertos se fijan en algunos aspectos comunes para que dicha valoración sea lo más ajustable a la realidad. Entre los factores que se utilizan en la tasación se puede destacar:
  • Las ventas recientes en los inmuebles de la zona. Realmente este es el factor clave, los demás sirven para maquillar el valor de tasación del inmueble.
  • La superficie del inmueble y su distribución.
  • La antigüedad de la vivienda. A más años, menos valor, salvo en los edificios que son catalogados como un lugar de gran valor arquitectónico.
  • La conservación del inmueble y su estado en la actualidad.
  • Los materiales que se han utilizado para su construcción, tanto los del inmueble como los de la finca.
  • Las instalaciones que presenta el inmueble, en general, si tiene aire acondicionado y/o calefacción.
  • El entorno del inmueble. Si está cercano a zonas comerciales, jardines…
  • La posibilidad de transporte público en la zona donde está el inmueble.

 

Una vez que el experto realiza la tasación y presenta el informe al cliente o al banco, esta tiene una validez de seis meses. En el caso de que la fecha de emisión sea superior a este tiempo habrá que realizar un nuevo estudio ya que no será  aceptado para conseguir la hipoteca.

 

Los precios de las tasación varían mucho sobre en que lugar nos encontremos, por lo que no podemos establecer un baremo válido. Incluso, en un mismo lugar es posible que las distintas sociedades de tasación cobren importes distintos, por lo que se recomienda que antes de contratar uno de estos servicios, asesorarse concienzudamente.

Cómo usar un comparador de hipotecas

Seguramente alguna vez habrás intentado hacer una comparación de hipoteca con alguna de las herramientas que puedes encontrar online, pero quizás te has encontrado que aunque sea muy prometedor puede ser un poco frustrante ya que es a veces no es tan fácil cómo parece. Por eso voy a a dar unos pequeños trucos para cuando tengas que comparar hipotecas entre diferentes entidades financieras.

Sólo webs actualizadas

Es muy común entrar a sitios con la esperanza de encontrar lo que buscas pero darte cuenta al cabo de un rato que la web está des actualizada y por ende la información obtenida es obsoleta con la consecuencia de haber perdido el tiempo o que haya podido causar confusión.

Por eso lo primero que tendremos que hacer es ir al pie del sitio para ver si pone alguna fecha, hay ocasiones que puedes observar por ejemplo 2008-2010. Con esto intuyes que el sitio lleva mucho tiempo sin actualizarse por eso podrías estar perdiendo el tiempo buscando más información en este sitio.

Que incluya una gran gama de productos

No es de extrañar que entres en un sitio y te sorprendas de que hablan exclusivamente de una entidad o en algunos casos de unas pocas entidades, si es así sospecha ya que el sitio podría estar creado por la propia entidad financiara para pescarte como cliente. Ten en cuenta siempre de que haya una buena diversidad de entidades a comparar.

Que sean fáciles de entender

Es muy común encontrarte constantemente sitios dónde la usabilidad es la última de sus preocupaciones, debes evitar a toda costa este tipo de sitios porque solo harán que hacerte perder tiempo. En cambio fíate de sitios donde sea fácil entender los datos que te están dando para calcular tu hipoteca.

Sitios interesantes

Finalmente pongo una lista de algunos de los sitios donde recomiendo mirar:

  • Bankimia:  Buen sitio para comparar hipotecas y tipos de hipoteca según te conviene, como por ejemplo la lista de hipotecas que ofrece ING Direct.
  • Comparador: Un sitio muy bueno para poder comparar la hipoteca que quieras, mucha variedad de entidades financieras.
  • Comparativa de Bancos: Este sitio ofrece hasta 296 comparativas de hipoteca, todo con una interfaz sencilla e intuitiva.
  • Rankia: Por último, aunque éste no sea un comparador convencional, puede ser muy útil ya que son los propios usuarios los que opinan acerca de las hipotecas.

Esto es sólo una muestra de algunos sitios, si sabes de algún sitio para comparar hipotecas o que sea útil no dudes en comentarlo.

Cuidado con el seguro de vida del banco y la hipoteca

Que los bancos no están para ayudarte, sino para ganar dinero y sacarte todo el que pueden es algo
que muchos hemos descubierto de la manera más dolorosa posible, siendo víctimas de un engaño
por fiarnos del director de nuestra sucursal.

En este artículo os voy a advertir de una práctica fraudulenta que roza lo ilegal, pero a la que
ninguna autoridad ha puesto coto, ya que todos sabemos que las leyes con los bancos no se aplican
igual.

Este engaño se perpetra cuando se firma una hipoteca, para la cual nuestro director nos obligará a
firmar un seguro de vida, aunque la ley no dice nada sobre este tipo de seguros. O firmamos o no
hay hipoteca.

Como en muchas hipotecas podemos tener los seguros, tanto de vida como de hogar, con la
compañía que prefiramos, los bancos han encontrado una forma de que no cambiemos nunca de
seguro de vida.

Para ello, nos cobran el importe del mismo en una sola cuota (si la hipoteca es para 20 años nos

cobran 20 anualidades del seguro de vida) y nos lo suelen intentar colar en la hipoteca, con la
excusa de que así lo pagamos de manera cómoda y no nos damos cuenta.

El resultado de esta treta es desastroso para nuestro bolsillo. Por un lado pagamos un seguro de
vida que siempre es mucho más caro que el que ofrecen las empresas de seguros que no pertenecen
a los bancos, y por otro terminamos pagando una cantidad enorme de intereses, por lo que el seguro
de vida nos sale carísimo.

Si vas a firmar una hipoteca en breve, ten cuidado con esto y niégate en redondo a pagar el seguro
de vida en una sola cuota. Además, si el director de tu sucursal te “la quiere colar” de esta manera,
piensa en qué no será capaz de hacer si mañana te retrasas en una cuota o tienes algún problema.

Seguro de vida con cobertura de invalidez total

Desde hace unos años, los seguros de vida permiten incluir la cobertura de invalidez total. De esta
manera, si tenemos un accidente que nos provoque una invalidez recibiremos una indemnización,
sin necesidad de que se produzca un fallecimiento.

También se puede pactar una cobertura que nos aporta una cantidad en el caso de que por la
invalidez total tengamos que adaptar la casa, algo que ocurre si esta invalidez nos dificulta la
movilidad o nos deja en una silla de ruedas.

Si estamos pagando una hipoteca, nos interesa incluir esta garantía adicional en el seguro de vida,
ya que al no producirse la muerte del titular de la póliza, un seguro de vida tradicional no nos dará
ninguna cantidad.

En este caso tendríamos un problema grave, ya que las pensiones por invalidez no son demasiado
elevadas, por lo que podríamos ver como somos incapaces de hacer frente a las cuotas de la
hipoteca.

Alguno de vosotros quizá piense que en ese caso el banco haría algún tipo de excepción con
nosotros, pero ya os digo que no. En las noticias ya se ha visto algún caso como el de que os
estoy hablando, en el cual la persona que lleva la mayoría de los ingresos a casa tiene que dejar de
trabajar y el banco ha embargado la casa.

Tampoco hay que pensar que puede trabajar el cónyuge, ya que en el caso de una invalidez total lo
más probable es que no pueda ejercer ninguna profesión, al tener que cuidar a la persona que se ha
quedado impedida.

Como ves, la situación se puede complicar mucho, y aunque suene duro puede ser peor que la
muerte del titular de la hipoteca, ya que en el caso de una invalidez total el titular queda en una
especie de limbo en el cual no puede trabajar y no recibe el importe del seguro de vida.

Ahorrar en el seguro de vida para la hipoteca

La ley dice claramente que el banco no nos puede obligar a contratar un seguro de vida, pero tienen un truco infalible para hacerlo y quedar dentro de la ley. El truco consiste en darte dos precios para la hipoteca. El primero, con un diferencial normal si contratas el seguro de vida, y el seguro con un diferencial fuera del mercado si no lo contratas.

De esta forma no puedes denunciarlos y te toca pasar por el aro. Ello se escudan en que este seguro de vida hace que el riesgo para ellos sea menor, ya que el seguro cubre el importe de la hipoteca si hay un fallecimiento del titular.

 

Como puedes ver, sólo nos queda aguantarnos si necesitamos una hipoteca, por lo que lo único que podemos hacer es que este seguro nos salga lo más económico posible, para lo cual hay que seguir algunas pautas.

 

La primera es negarnos a firmar la hipoteca si quieren que el seguro lo contratemos con ellos. Si no nos dejan elegir el seguro de vida nunca hay que firmar, ya que el importe del mismo será mucho más alto que si lo contratamos por nuestra cuenta.

 

Una vez que nos aseguramos que podemos contratar el seguro de vida con quien queramos, la segunda pauta es usar un comparador de seguros de vida, y elegir el más barato que encontremos para la cantidad que queramos asegurar.

 

¿Por qué el más barato? Pues porque un seguro de vida no es demasiado complicado, ya que la cobertura que nos interesa es la de la indemnización por fallecimiento, por lo que siempre hay que buscar el seguro que menos nos cobre.

 

La tercera y última pauta a seguir es hablar con nuestro agente de seguros, en el caso de que tengamos a uno. Hay algunas familias que tienen todos los seguros con el mismo agente, por lo que se puede presionar a la hora de pedir un precio. Si este es tu caso, además de usar un comparador habla con tu agente y trata de que te mejore el precio del seguro de vida.

Consejos para contratar una hipoteca barata

Antes que nada, debemos informarnos sobre las hipotecas baratas, leer y aprende todo lo que podamos sobre las mismas. Los tipos que hay y las opciones que ofrecen en el mercado. No todas las entidades financieras funcionan de la misma manera ni responden a las mismas demandas. Cuanto más conozcamos más sencillo nos resultará conseguir una hipoteca que mejor se adapte a nosotros. Y cuando sepamos más o menos que hipoteca barata nos conviene, busquemos y comparemos entre las distintas entidades financieras que existen. La oferta es muy amplia pero buscando bien podremos encontrar una hipoteca con buenas condiciones que adapte mejor a nuestras necesidades como propietarios de una vivienda.

casa

Negociemos con nuestro banco todas las condiciones que esperamos en nuestra hipoteca, ya que los intereses, las comisiones, plazos de amortización e incluso los gastos, son cuestiones negociables. Además, cuanto mejor sea nuestro perfil (nuestros ahorros y una situación estable), mayor interés tendrá que financiarnos el banco, por lo que mayores podrán ser nuestras exigencias para condiciones mejores en nuestro préstamo. Negociar con el banco nos resultará más fácil si lo hacemos antes de que realmente lo necesitemos. Muchas personas cometen el error de recurrir a su entidad financiera para negociar la hipoteca estando desesperados por lo tanto, quedan conformes con condiciones mínimas y con plazos sumamente extensos que suelen “atar” durante décadas.

Recordemos que los gastos de escrituración de la compra de una casa más los propios del crédito, más los impuestos podrían llegar al 10 % del precio de la vivienda que compremos. Se aconseja, por tanto, tener ahorrado aproximadamente un 20 o 30 % del precio del piso o la casa que vayamos a comprar. No olvides tampoco negociar las comisiones por la subrogación y la cancelación. Cuanto más bajas sean las comisiones, más sencillo nos resultará en un futuro cambiar nuestra hipoteca a otra entidad con productos un poco más satisfactorios. Intentemos también negociar la flexibilidad de los pagos durante todo el período de la hipoteca. Tenemos que asegurarnos de que podremos hacer frente siempre a la cuota sin inconvenientes. Por eso es tan importante negociar la posibilidad de tener períodos de carencia por si más adelante nos encontráramos en una situación económica poco favorable y no podemos pagar la cuota mensual. Eso generaría un atraso en las cuotas que puede ser reprendido con un aumento en los intereses.

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