La cláusula suelo de las hipotecas

Cuando se negocia el préstamo de una vivienda se establecen algunas condiciones o cláusulas que deben cumplirse durante toda la amortización de la hipoteca. Debido a que estas cláusulas van a decidir en muchas ocasiones que precio vas a pagar por tu hipoteca mensualmente es necesario conocer cuáles son y a qué hacen referencia, por esta razón no nos debemos dejar por la euforia de la compra de una vivienda y debemos revisar todas las condiciones.
Una de ellas es la conocida como cláusula suelo o interés mínimo, aunque también tiene otros nombres como límite de variabilidad en otro tipo de préstamos. Esta cláusula del contrato estipula cual es el porcentaje mínimo que se va a aplicar a las cuotas de la hipoteca.

La razón por la que debemos estar pendientes de cual es este límite es que en ocasiones puede ocurrir que el titular del préstamo pague más dinero del que realmente debería reembolsar, sin poder beneficiarse de las bajadas del índice utilizado de referencia, que suele ser el Euribor más un porcentaje diferencial a negociar con la entidad bancaria que concede el préstamo. En el caso de que el Euribor más el diferencial sea inferior al porcentaje de la cláusula suelo se pagará este último y por tanto más dinero que el que se debería pagar si no existiera esta norma.

En el lado opuesto se encuentra la llamada cláusula techo, en la que se propone un porcentaje máximo al que puede llegar el índice de referencia. Se recomienda revisarlo, ya que no suele afectar demasiado, pero si es demasiado alto esta cláusula proteccionista no servirá de nada.

En el caso de tener una tasa de interés demasiado elevada, se recomienda negociarla con su entidad bancaria, siempre antes de la firma del contrato.
Estas cláusulas en principio son legales, ya que el cliente las ha aceptado y las ha firmado, por lo que es muy importante que quien vaya a firmar el préstamo esté al tanto de cual son los porcentajes incluidos en su contrato. En algunas ocasiones, y ya hay sentencias a favor de los clientes, estas cláusulas no habían sido revisadas a la firma del contrato y presentaban unos valores demasiados altos en comparación a los que había en el mercado en el momento, produciéndose un beneficio extra para el banco y una no protección de los titulares del préstamo.

El problema de la cláusula suelo: demandas y sentencias.
En la actualidad, debido a la crisis en la que se ve afectada España, son muchas las personas que pagan más de lo que deberían por este tipo de cláusula, y es que, el índice del Euribor se encuentra en niveles impensables para muchos de los clientes que firmaron una hipoteca hace unos años. La firma de esta cláusula hace que paguen como tipo de interés el estipulado en el contrato, y no el que realmente presenta el Euribor en estos momentos.

Por esta razón, existen grupos organizados afectados por esta cláusula que están llevando a los tribunales a los bancos. Su razón es que consideran esta práctica como abusiva, y según la ley este tipo de condiciones deben ser eliminadas del contrato. Las sentencias que han salido hasta este momento han fallado a favor de los clientes, que a partir de este momento se les ha eliminado dicha cláusula y se les debe devolver con carácter retroactivo todo el dinero que han pagado de más durante el tiempo que ha estado activa esta cláusula.

Si no conoces si te encuentras pagando más de lo que debes, lo mejor es que revises tu hipoteca, en ella existe un apartado donde se estipulan todas las condiciones financieras del préstamo. Una de ellas será algo similar a “el tipo de interés ordinario resultante de lo anteriormente pactado no podrá ser nunca inferior a…”. Viendo este tipo de interés marcado, basta con informarse de cual es el tipo de interés que le están cobrando en su hipoteca (puede verlo en los recibos que paga mensualmente) y a que nivel se encuentra el índice utilizado en su préstamo en ese momento o en el momento en el que se revisa la hipoteca (suele ser anualmente o semestralmente).

Es muy importante revisar esta cláusula pues por ella hay familias que están pagando hasta 5.000 euros anuales de más, dinero que va directamente a los bancos.

En el caso de ser uno de los afectados por dicha cláusula se recomienda, primero acudir a la sucursal donde se pactaron las normas del contrato, y si no te dan una solución, inscribirte en una de las asociaciones que están promoviendo esta reivindicación, por ejemplo, ADICAE. En ella, mandando la información pertinente, te ofrecerán el material necesario para conocer a que te enfrentas y poder realizar una demanda conjunta con otras personas que están en tu misma situación.